Anoche, cuando me metí en la cama, seguía pensando en comida y en cosas que me inquietan sobre ella. Me dormí dándole vueltas a un concepto al que estamos acostumbrados, pero que no es tan simple como parece: la pieza de fruta.
Uno busca la definición de
pieza y lo primero que ve es que se trata de un pedazo o parte de una cosa, por lo que una pieza de fruta debe ser una fracción de un ente superior llamado
fruta; un ente único, porque de no serlo hablaríamos de una pieza de una fruta, pero no usamos el artículo indeterminado; es una pieza de fruta, sin más. ¿Qué implicaciones tiene esto? A mí me hace pensar en la fruta como el
macrorrobot que formaban los
Power Rangers cuando unían el robot de cada uno, pero a lo bestia, porque ellos eran cinco y las piezas de fruta del planeta tienden a infinito. Imaginad lo que podría pasar si lograran reunirse todas. Supongo que sería el fin de la raza humana.
A lo mejor van por ahí los tiros de lo de dos mil doce.
¿De dónde viene ese tal
fruta?, me pregunto.
Recuerdo claramente de mis años de colegio una imagen del globo terráqueo y todos los continentes juntos formando aquello que me dijeron que se llamaba Pangea. Ahí estaban todos, pegados unos a otros. Identifiqué las piezas y me pareció correcto, así que no hice preguntas; pero ahora pienso en aquella imagen y caigo en que no era un mapa plano, sino un dibujo de la
esfera con la parte que (querían hacernos creer que) interesaba hacia el exterior de la página del libro. Nunca me pregunté qué había al otro lado, en la cara que no nos dejaban ver. Nunca hasta hoy. ¿Y si al otro lado había una segunda Pangea, dulce y llena de zumo, (des)conocida como
Fruta? Llegados a este punto veo ofensivo seguir escribiendo
Fruta con la efe minúscula.
¿Qué fue de
Fruta? ¿Por qué no corrió la misma suerte que su hermana mediática? ¿Impactaría quizá un meteorito contra ella, desperdigando sus diminutos pedazos por la otra mitad del globo?
Son más las preguntas que las respuestas, pero prometo que esto no va a quedar así: llegaré hasta el fondo de este misterio.
Mientras prosigo con mi investigación os recomiendo que, si tenéis frutero en casa, lo rompáis cuanto antes y separéis todas las piezas de
Fruta tanto como os sea posible. Yo lo he hecho antes de ponerme a escribir esto, que ya hace varios días que venía observando cómo los plátanos se arrimaban sospechosamente a las peras, y mis kiwis se habían fusionado en silencio dos a dos.
Fruta podría estar reagrupándose.
Here is a strange and bitter crop.